lunes, 5 de mayo de 2008

POR FIN TERMINAMOS ESTE TRABAJO Y NOS SACAMOS UN 7.0
JAJAJ SOMOS SECAS JAJAJA

DISFRUTEN NUESTRO ESPACIO EN LA WEB APRENDIENDO MAS ACERCA DE LA HISTORIA UNIVERSAL
ESPECIFICAMENTE DE ........MESOPOTAMIA........


FIN

La debilidad del Imperio Persa
El principal punto débil del imperio persa era su organización militar. A pesar de contar con un ejercito y una flota incomparable en números su organización y tácticas dejaban mucho que desear. El ejercito estaba compuesto por un núcleo de elite que era la guardia personal del emperador también llamados los inmortales y luego a estos se sumaban elementos de todos los pueblos dominados, no existían unidades estándar sino que era un ejercito muy heterogéneo. Este ejercito casi carecía de tácticas para combatir en formaciones. Esto contrastaba con los ejércitos griegos que eran en muchos casos muy disciplinados y experimentados y además tenían tácticas de combate y equipos muy superiores a los persas, de esta manera un pequeño numero de griegos podía mantener a raya a un contingente persa varias veces superior como quedo demostrado en la batalla de las Termopilas donde 300 espartanos, los mejores soldados griegos mantuvieron a raya a un ejercito de varios miles de persas durante las Guerras Medicas
El imperio persa y su area de influencia alrededor del año 500 AC antes de las guerra medicas
La política persa de Tolerancia, y su bienvenida como libertadores.
A medida que los persas iban incorporando a su imperio nuevas zonas, mostraban políticas muy tolerantes. Los gobiernos locales contaban con miembros de las elites locales, los impuestos generalmente eran menores, los persas tenían una gran tolerancia religiosa, e incluso liberaron a muchos pueblos sometidos, como por ejemplo los judíos que se hallaban deportados en Babilonia. En muchas zonas donde antes reinaba la anarquía los persas también fueron bienvenidos como los restauradores de las leyes. Las zonas que se caracterizaron por el apoyo a los persas fueron sobre todo Palestina, ya que los judíos estaban felices de contar con un gobierno que respetara y apoyara su religión, y también la zona de Siria, especialmente las ciudades fenicias, que además de ser respetadas por los persas, estos les proveyeron nuevos mercados por tierra y apoyaron su desarrollo naval. También las zonas de Asia Central se mostraron adictas al gobierno persa ya que cuando el imperio se desmorono esas zonas continuaron la resistencia contra Alejandro Magno por varios años.
Características de la administración persa



EL PRIMER IMPERIO PERSA
Antes de explicar la velocidad con la cual los persas lograron unificar políticamente casi todo el Medio Oriente es necesario analizar la situación anterior a su surgimiento. La zona del Medio Oriente venia siendo azotada por guerra tras guerra. El foco de estas guerras era el estado agresor y militarista de Asiria. Los Asirios constantemente lanzaban campañas contra los pueblo que los rodeaban, saqueando, efectuando matanzas y deportando a las poblaciones o a sus clases dirigentes por lo menos. Esto provoco un gran deterioro humano y económico en toda la zona, incluso en Asiria que llego a despoblarse debido a las graves bajas sufridas en las guerras. Finalmente Asiria comenzó a debilitarse, sus enemigos se unieron en una gran coalición, la derrotaron y para el año 610 los asirios habían sido totalmente sometidos. La nueva situación mostró 4 nuevos ejes de poder, en el actual Irán y el oeste de Turquía los Medos, En Mesopotamia, Siria y Palestina los neobabilonios, En el Norte de África los egipcios que intentaban extender su influencia a Palestina y Siria, y en la zona de Turquía diferentes estados, con influencias griegas. Estos estados englobaban variadas poblaciones las cuales no todas eran sumisas al nuevo orden. Las guerras continuaron, pero no en el nivel terrible de las campañas asirias. El gran problema era que muchas a pesar de tener un gobierno nominal no tenían demasiado orden. Muchos de los gobiernos eran intolerantes y cobraban excesivos impuestos. Los persas eran un núcleo de pueblos con identidad propia que habitaban en el sur del actual Irán, estando sometidos al gobierno de los Medos, pero con un cierto grado de autonomía.

La religión de los persas
La religión persa provino de las predicaciones del profeta Zarathustra que se piensa predico en el siglo 6 antes de Cristo parte en Asia Central y Parte en Irán, adoptando los persas su religión. El libro sagrado de esta religión era el Avesta y su punto principal era la existencia de Dos espíritus principales uno llamado Ahura-Mazda que era la representación del bien y Angra-Mainyu que era la representación del mal. La religión persa también incluía conceptos novedosos como el juicio final en el cual el espíritu de los muertos era juzgado en base a sus acciones en la vida y eso definiría su futuro en su nueva vida después de la muerte. Muchos elementos de esta religión son luego tomados por otras religiones que aun hoy en día son practicadas por millones de personas.

La expansión persa
En el año 559 antes de Cristo asume el trono de Persia Ciro de la dinastía Aquemenida. Hasta ese momento los persas eran nominalmente súbditos de los medos. Con Ciro esto cambio, independizando al país de los Medos y luego lanzando una guerra de conquista contra sus antiguos amos. A pesar de haber derrotado a los medos, Ciro les permitió seguir ocupando cargos y mantener cierta autonomía. Luego se dedico a conquistar las zonas del Asia Central y la frontera con la India donde se fundaron ciudades y se construyeron fortificaciones para proteger al imperio contra los ataques provenientes de los bárbaros del Asia Central. A continuación las fuerzas persas pasaron a la ofensiva en Asia Menor dominando el reino de Lidia cuyo rey era el famoso Creso que era uno de los reyes mas ricos del mundo. Esta zona junto con Jonia estaba poblada por griegos o tenia influencia griega lo que hizo que la población fuera levantisca. Luego de un periodo sin guerras los persas atacaron Babilonia apoderándose además de toda la Mesopotamia, Siria y Palestina. Los persas liberaron a los judíos de su cautiverio en Babilonia y en muchas zonas fueron recibidos como libertadores. Luego de estas campañas fallece Ciro y asume como rey Cambises que conquista Egipto para Persia. Egipto nunca logro aceptar el dominio persa por lo cual eran frecuentes las conspiraciones y los alzamientos. En varias oportunidades se sublevo y logro recuperar su independencia por algún tiempo. También las zonas griegas del Asia menor se sublevaron entre -499 y -494 con ayuda de los griegos de Europa especialmente de Atenas, lo que llevo a los persas a tratar de eliminar la amenaza griega en 2 oportunidades, fracasando estrepitosamente. A partir de la derrota en Grecia los griegos con sus recursos limitados pasaron a a la ofensiva, atacando en algunos puntos o apoyando a los revoltosos en otros, sin dañar demasiado al Imperio Persa. Los persas hábilmente promovieron la rivalidad entre Atenas y Esparta lo que llevo a ambas ciudades a enfrentarse entre si y de esta manera el Imperio Persa se vio librado de estos enemigos.
En el siglo XII a. C, este pueblo de lengua aria, procedente de Asia Central, se estableció en la meseta de Irán, (actualmente Irán y Afganistán), entre el mar Caspio y el golfo Pérsico, estableciendo su capital en Susa, junto a los medos, pueblo que los dominó.
Esta situación perduró hasta mediados del siglo VI a. C., en que la situación se revirtió, bajo el reinado de Ciro II, el Grande, que venció a los medos, cuyo rey era Astiages, y los sometió a su autoridad, que fue aceptada por los medos, a quienes demostró gran respeto, incluso hacia Astiages, a quien le perdonó la vida.
Sentó las bases de un nuevo imperio al conquistar Lidia, en el Asia Menor, las colonias griegas del Asia Menor, y la Mesopotamia, conquistando Babilonia. Realizó una reforma militar, convirtiendo a la caballería en la principal fuerza de choque. Ciro falleció en el año 529 a. C., durante una campaña militar.
Egipto fue sometido bajo el reinado de Cambises, hijo de Ciro, en el año 525 a. C., quien no realizó un buen gobierno. Adoptó los dioses egipcios, a los que luego insultó, tal vez ofuscado por sus derrotas en Nubia y Cartago. A su muerte, le sucedió su primo lejano, Darío, que siguió la política de expansión territorial, restableciendo el orden interno, de modo violento, hasta que halló freno en las ciudades-estado griegas que vencieron en las guerras médicas, lo que posibilitó la conquista del imperio persa por Alejandro de Macedonia, en el año 330 a.C.
El gobierno estaba a cargo de una monarquía absolutista, con la cual colaboraban gran número de funcionarios. El territorio fue dividido por Darío en 20 satrapías, siendo las más importantes las de Lidia, Media, Asiria, Babilonia, Egipto e India, comunicadas por una gran red de caminos, contando con postas para cambiar sus cabalgaduras.A cargo de las satrapías, estaban los sátrapas, que imponían a los habitantes fuertes tributos que servían para mantener el ejército. El pueblo persa pagaba impuestos sólo en ocasiones extraordinarias. A su vez, los sátrapas, eran supervisados por los inspectores reales, a quienes se los denominaba “los ojos y oídos del rey”.
La capital religiosa era Persépolis, construida por Darío I, y las tres capitales administrativas, eran Susa, Ecbatana y Pasargada. En todas ellas se erigieron importantes palacios para honrar al soberano.
Contaban con un poderoso ejército, destacándose la guardia real, formada por diez mil hombres (los diez mil inmortales) que realizaban la defensa del territorio y la conquista de otros nuevos, pero con una actitud respetuosa hacia los pueblos dominados, a quienes reconocieron su identidad cultural, al respetar su religión y sus costumbres. Por ejemplo, los judíos pudieron volver de Babilonia a Palestina y reconstruir el templo de Jerusalén.
Fueron influidos por los pueblos conquistados que imprimieron su cultura en el imperio persa. La edificación en terrazas fue tomada de los pueblos mesopotámicos. Las columnas fueron imitadas de los modelos egipcios y griegos.
Como en casi todos los pueblos de la antigüedad, los persas sintieron asombro hacia los fenómenos de la naturaleza, y los adoraron como dioses, aunque luego fueron creadores de una religión nueva y original, el mazdeísmo (600 a. C), por obra de Zaratustra o Zoroastro.
En esta religión existen dos fuerzas enfrentadas, por lo cual recibe el nombre de dualista: la del bien, representado por Ahura-Mazda y la del mal cuyo exponente es Ahriman. Sus preceptos constan en su libro sagrado: el Zend Avesta, donde se augura la existencia de una vida ultraterrena, luego de un juicio final, que determina la eterna morada en el cielo o en el infierno.
El conocimiento del Avesta, se obtuvo en el siglo XVII, cuando fue traducido al francés por A. du Person, comprobándose que fue escrito en diferentes épocas, por las distintas lenguas utilizadas.